Ni ton ni son, hoy digo adiós a l maratón.

Disciplina, triunfo, tenacidad, responsabilidad y una enorme fuerza de voluntad para soportar el dolor que le producía una lesión de antaño, son algunas virtudes que identifican a Emilia Nava Zavala una gran madre y maratonista que dijo adiós en la edición XXIX del maratón Internacional de la ciudad de México 2011.

Con los ojos llenos de lágrimas paro su reloj en 3hrs 55.

“Entrenar para decir adiós a una prueba que me trajo tantas satisfacciones, me llena de nostalgia, no fue fácil tomar la decisión sin embargo sabia que la hora había llegado” nos explica.

Entre lluvia, aire, lodo, charcos, tartán, arcilla y piedras la veterana de 51 años jamás falto a la que fuera su ultima preparación de maratón.

Una mañana fría, pero cálida se vivió el 28 de Agosto 2011 a las 6:40am los vagones del metro en especial la “línea azul” se pintaba de amarillo con la playera conmemorativa al evento, escuchando solo un tema de conversación “maratón internacional de la ciudad de México”.

No importaba que fuera la primera, segunda, octava o ultima participación, el entusiasmo y apoyo que expresaba cada deportista, era imponente.

Las mujeres se acercaban a la salida, debido a que fueron las primeras en arrancar puntualmente 7:00am, después los caballeros 15 minutos más tarde harían lo propio. Los ánimos, porras, gritos se escuchaban en toda la A.V 20 de Noviembre.

7:00am

De pronto escuche el himno nacional Mexicano y mi piel se puso “chinita”, la hora había llegado para las féminas.

En seguida la cuenta regresiva 5…4…3…2…1… el disparo sonó en toda la explanada del Zócalo.

Apenas comenzaba a romper la mañana y en el cielo los juegos pirotécnicos iluminaban el camino al que fuera el último maratón para Emilia Nava.

Kilómetro 10

Las porras, sonrisas, amigos, aplausos, llenaban las calles de Polanco animando a cada corredor que pasaba con un sueño, llegar a la meta.

Kilómetro 20

Un ambiente generoso, gritos de “si se puede” “falta poco” “vamos”  escuchaba cada participante, donde su rostro ya reflejaban el cansancio de los kilómetros recorridos.

Kilómetro 30

“la pared, no existe pared, lleva un pico y derríbala con fuerza mental”

Los ánimos mas prendidos ya que los corredores lo necesitaban, unos sufriendo por colambres y deshidratación, otros pintaban sus playeras de rojo debido a rozaduras y algunos mas resistiendo el paso para llegar a la Meta.

Kilómetro 40

“Faltan 2” “ya casi llegas” “eso es todo” gritos de desesperación al ver que un corredor se detiene, “tu puedes”  el mar de gente no deja que el sueño de un competidor se detenga… vives, sufres, lloras, gritas, gozas con cada uno de estos “locos que corren”.

META

Abrazos, besos, lagrimas, miles de sonrisas se observaban  y las fotos del recuerdo eran interminables.

Aun que quizá en la mente de algún corredor paso la idea de salirse, los días de entrenamiento pesados, las desmañanadas, los “no” como respuesta a fiestas nocturnas y la ilusión por terminar hicieron levantar ese ánimo, llegando satisfactoriamente a la meta.

A lo lejos, saliendo de la entrega del kit de recuperación, llegaba Emilia Nava con un cansancio enorme pero satisfecha por su tiempo y valor.

“Hoy me retiro con dignidad y orgullo mi amor” fueron las primeras palabras que le dijo a su hija al llegar a la meta.

Más tarde relajada y sonriente “la campeona” nos regala la experiencia de este, su ultimo maratón.

“Este día estará marcado en mi corazón para siempre” llevando sus manos al pecho y reflejando una luz especial  en su mirada, nos revela la “bestia” como también la conocieron en el cerro de la estrella.

¿Cómo viviste la noche del día anterior a la competencia?

Pensativa respondió, “Inquieta y hasta cierto punto nerviosa porque en un maratón todo puede pasar”. Después de ir por mi número me fui a descansar a mi casa.

¿Por qué escogiste este maratón para despedirte?

“Representa mi historia deportiva, inicie corriendo este maratón, subí varias veces al pódium, recibí aplausos, apoyo de mis amigos y familia, que mejor lugar para despedirme de los maratones” entre cortada las palabras y sus ojos llenos de lagrimas, expreso cuanto representa en su vida el maratón.

¿En qué pensabas y sentías durante los 42km?

“En terminarlo principalmente, en mi familia, amigos y en momentos sentía un nudo en la garganta debido a los recuerdos de los duros entrenamientos, las lagrimas, los días difíciles, el empeño por salir adelante y demostrarme que podía estar con las mejores corredoras de mi categoría. Era un sueño que se volvió realidad y que estaba corriendo mi último maratón. “ Llevándose las manos al rostro y un poco apenada se limpio las lágrimas que mojaban su rostro aun con el cansancio de la competencia.

¿En algún momento pensaste en abandonar?

“Jamás, mi objetivo era llegar entera en menos de 4hrs, pero si hubiera sentido algún calambre o algo extraño en mi cuerpo le hubiera bajado al ritmo con la mentalidad siempre de llegar”.

¿Cuál  fue tu primer pensamiento al cruzar la meta?

“Que había concluido con orgullo un ciclo en mi vida y sentí una satisfacción enorme”. Sonriente, orgullosa, plena y tranquila expresa su felicidad.

¿En cuántos maratones te colocaste?

Pensativa y llevando su mirada a los dedos de sus manos contaba sus triunfos, pero en seguida sonrió y simplemente dijo:” En unos 22 aproximadamente”

¿Cómo nació el amor a la distancia?

“Me encantaba la naturaleza ya que provengo de un pueblo llamado Chaltocan, Tlaxcala y cuando conocí la PILA ya no quise bajar de ella”.

¿Qué le dices a tu entrenador después de haberte llevado tantas veces a la victoria?

“Gracias, siempre estaré agradecida con él porque me enseño a ser humilde, fuerte, dedicada, disciplinada, forjando sueños que poco a poco los hice realidad y eso no tiene precio. Me dio su tiempo y el apoyo que todo atleta necesita, gracias a él tengo las piernas, mente y corazón con lo que corrí, este mi último maratón”. Suspirando en cada palabra y agradecida nos revela su admiración por su profesor.

¿Cuáles son tus planes de ahora en adelante?

“Continuar en el medio, pero ahora en distancias cortas, 5 y 10 kilómetros aprovechando todo el trabajo que tengo y ayudando a todo aquel que desee correr”. Sonriente me da un abrazo, un beso y me da las gracias con lagrimas en los ojos por apoyarla en casi todos sus competencias “hija, eres mi tesoro y mi vida, te amo” Finalmente Emilia Nava es mi madre y estoy orgullosa de ella.

Como hija y compañera de “Nava” como la llamo, es un ejemplo que me llena de orgullo en decir: Es mi mamá.

Viví sus inicios, entrenamientos, caídas, lagrimas, su sed de triunfo, estando con ella incondicionalmente en sus maratones de la Ciudad de México y ahora su despedida a los maratones. Es una gran madre y  un ejemplo de fortaleza.

Después de la competencia, su hermana Reyna la esperaba con una comida familiar a la que asistieron los más allegados y en la que disfruto al máximo su triunfo.

“Todos podemos llegar, la diferencia es saber llegar” Finaliza Emilia Nava, Una Mujer, madre, hija y maratonista que nos ha demostrado que los sueños se pueden hacer realidad con disciplina, perseverancia e ilusión.

 

Janeth

Lindas fiestas patrias

Anuncios

Acerca de janethcorremas

Comunicóloga y mercadóloga de profesión, fotógrafa por convicción. Taekwondoín 1er Dan y 3 veces maratonista 3:36 "corre inteligente, corre con el corazón"

Un comentario »

  1. Jorge Antonio Ramirez Flores dice:

    Sra. EMILIA tuve la suerte de conocerle aunque fue un poco pero ese momento tan corto me enseño y me contagio de una cosa q se llama satisfaccion de haber logrado muchos exitos en sus ojos lo note felicidades por tantos logros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s