En la actualidad vivimos demasiado rápido, nos olvidamos de las cosas mágicas que vemos a diario, los colores, los aromas, regalarle una sonrisa a la persona que tenemos al frente puede cambiarle su día, cortar la flor que sobresale de la banqueta y regalarla, reír por un buen chiste, tomarte un tiempo para ver la luna, el amanecer, una tarde lluviosa tomando un café, disfrutar de lo dulce y hasta de lo amargo, suspirar, recordar nuestra infancia, caminar con los pies descalzos y sentir el pasto o la tierra, jugar a las canicas a los pastelitos de lodo o a patear un bote roto, observar el cielo soñando a ser grandes y conocer el mundo entero.

Es posible disfrutar de las pequeñas cosas sin pagar un peso; sin embargo, las pasamos por alto convirtiendo estos detalles simples, pero mágicos, a detalles caros y sin esencia de un recuerdo vivo.

Observar lo simple, trivial y aparentemente sin chiste, nos da unos minutos más de placer continuo.

Reírte hasta que te duela el estómago, tomarte una ducha caliente, las llamadas a medianoche que duran horas, correr debajo de la lluvia, despertarte en medio de la noche y darte un tiempo para observar el cielo estrellado, una taza de chocolate, subirte a un columpio, envolver los regalos debajo del árbol de Navidad, remojar las galletas en un rico vaso de leche, llegar a la meta después de un gran esfuerzo, encontrarte por la calle un viejo amigo y descubrir que todo está bien, sentarte en la banqueta para observar que todos van tan rápido que se olvidan en dar los buenos días, tardes, noches, tomarte el espacio para disfrutar de un helado con la compañía que deseabas toda la vida, atreverte a decir “hola”, hacer un regalo para una persona especial, morder un limón y reírte de ti mismo son cosas tan simples que a veces no los tomamos en cuenta, darles tiempo a los seres queridos, reírte con las caricaturas mientras sueñas a convertirte en un héroe.

Detenerte un instante sin maldecir la lluvia porque lavaste el auto o porque te obliga a cargar con el estorboso paraguas en el trasporte público con el que golpeas a toda persona que se te pone enfrente, continúas maldiciendo al sol porque te hace sudar a más no poder, quemándote la cara, el viento nos choca porque la tierra nos ensucia todo y dejamos de lado que sin estos elementos no podríamos disfrutar de un lindo bronceado o de tener la ropa limpia.

Correr o caminar son movimientos tan importantes, por decir algunos, pero no lo sabemos hasta que dejamos de hacerlo.

Vivir es disfrutar siendo felices, sé que no vas por la vida siempre con una sonrisa porque hasta la tristeza y lágrimas se disfrutan, pero tomar las cosas lo mejor posible es calma en nuestra alma.

Disfruten de su día y enamórense de la vida.

Janeth

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s